Nuestros vinos

En 2012, con mucha ilusión y muchas ganas de emprender nuevas aventuras, Les Moles empezó a elaborar su propio vino, todo un reto que les abriría las puertas de un mundo apasionante. Buscando la proximidad y la calidad, la Terra Alta fue la escogida para la producción del vino de Les Moles. Partiendo de una materia prima excepcional, con los vinos de Les Moles aportamos nuestra visión de cómo creemos que deberían ser los vinos que acompañan a nuestra cocina.

Blanco Les Moles

Un blanco joven de garnacha blanca y macabeo. La garnacha blanca de la Terra Alta ha sido premiada y reconocida mundialmente. Y el macabeo, una bomba de fruta blanca madura con nervio y una grata acidez, «nos transporta a la Ulldecona de cincuenta años atrás, rodeada de viña, un tiempo que ya apenas recordamos… Nostalgia en estado puro».

Tinto Les Moles

Un tinto joven elaborado a partir de garnacha y cariñena, con unos toques de syrah y merlot, con mucha fruta roja y con la fuerza de la juventud, pero redondo y elegante.

De nuevo, queríamos unir sabores y aromas de unos viñedos de gran tradición para obtener un resultado final muy joven y fresco.

Crianza Les Moles

Un tercer vino, Les Moles Crianza, garnacha tinta y syrah, con doce meses de crianza en grandes barriles de 5.000 l. Con una personalidad muy marcada y un largo recorrido: fruta negra madura, toques especiados y balsámicos, equilibrado y complejo.

Criança Les Moles

Un tercer vino, Les Moles Crianza, garnacha tinta y syrah, con doce meses de crianza en grandes barriles de 5.000 l. Con una personalidad muy marcada y un largo recorrido: fruta negra madura, toques especiados y balsámicos, equilibrado y complejo.

Carmen’S

Desde 2016 elaboramos este vino, el más personal de Carmen, con macabeo de viñedos viejos fermentado y criado ocho meses en barrica de roble francés nueva. Un concepto diferente para un vino muy gastronómico que se adapta a una cocina tan cuidada como la de Les Moles.

Carmen describe así su vino:

“Mi vino se muestra vivo, risueño, con un espíritu de lucha feroz contra el aburrimiento.
A cada vez se convierte en una sensación diferente, a cada minuto se transforma,
cambiando su apariencia de inocente fragilidad por otra sensual y voluptuosa.
Es elegante y se muestra así, como traje para una gran fiesta.
Este macabeo de viñedos viejos ha madurado ocho meses en el vientre amoroso de la madera,
como una madre protectora que le ha dado la fuerza por el largo viaje que le espera.
Carmen’S es el fruto de una ilusión, es el recuerdo de mi pueblo lleno de viña, del macabeo…
Es la puesta en escena de la película de nuestra vida marcada por el inconformismo.
Y es que, en el fondo, somos unos rebeldes y no lo sabíamos.”

Carmen Sauch